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Las evidencias surgidas sobre violaciones de los derechos humanos por parte de la dictadura de Maduro las revelaciones que trascienden en el informe son tan repugnantes como dolorosas donde la maldad sobrepasa incluso los códigos de las mafias y se adhiere al registro de la ignominia que ha de amalgamar el peor castigo posible de la justicia.

El régimen no solo ha abultado en su dossier crímenes contra líderes o militantes de la oposición. En su colección construida por su avaricia y el miedo a perder el poder, la dictadura ha encarcelado a ciudadanos cuya actividad ni siquiera cabe bajo la definición de activismo político.

La misión de la Determinación de los Hechos de la Naciones Unidas refiere el caso de Carlos Marrón a quien agentes de la DGCIM le secuestraron su padre para obligarlo a regresar a Venezuela; al coronel Oswaldo García Palomo a quien le secuestraron familiares en dos ocasiones para que saliera de la clandestinidad.

Cuando lo entrevisté en Madrid en octubre de 2019, El Pollo me insistió en que El Cartel de los Soles no tenía un capo mayor, ni su operación se parecía a la de otros carteles de droga. Su descripción se amoldaba más bien a la referencia del tristemente histórico bochinche venezolano. Me insistía sí, en que toda Venezuela está tomada por el narcotráfico en sus distintas vías: aire, tierra, ríos y mar, así como en todas las instituciones en sus diferentes jerarquías civiles y militares. Me aclaró que, de la misma manera, en el país había muchos subcarteles, determinados por regiones cuyos jefes temporales tomaban el control mientras estuvieran allí. Así, por ejemplo, un gobernador con mucho poder en Zulia sería el capo del cartel de la Goajira del lado venezolano; en Táchira podía ser una autoridad designada por Maduro; en Apure un representante de la disidencia de la FARC, en Bolívar uno del ELN, en Amazonas un jefe militar y así...

En México tenemos como ventaja nuestro vocero. Mientras Jorge Rodríguez es un personaje quemado en el fuego de sus mentiras, Gerardo Blyde es un hombre blindado en la sobriedad, la seriedad, la sensatez. La otra ventaja, muy importante, es que la Plataforma Unitaria defiende principios, representa al pueblo y es la voz de todos los venezolanos, (sólo quedaría excluida la élite chavista que debe ser juzgada).

En el resto tenemos problemas. Primero nuestra voz no llega. No tenemos medios y a los periodistas los apunta un gatillo. En esa realidad la dictadura coloca en la calle el contenido que le interesa. 

El régimen tiene años ajustando una costosa maquinaria que orientada por asesoría extranjera la usa para difundir matrices propagandísticas y manipular a la opinión pública.

Los miembros de la Unión Interparlamentaria Mundial tenían más de cinco años procurando visitar el país y el régimen los había bloqueado. El intento más reciente fue en junio pasado cuando casi en la puerta del avión -con la ausencia de delicadeza que el régimen acostumbra- le fue anunciado a los diputados que su visa había sido revocada y que su visita quedaba suspendida por ocupaciones varias, ante los eventos de la celebración del bicentenario de la Batalla de Carabobo.

Está claro que en su visita los miembros de la Misión estuvieron absolutamente limitados. En todo caso su trabajo suele ser el mismo en los países a los que acuden. Ellos van adonde se les requiere y tratan de conversar con todas las partes involucradas para poder sacar una conclusión. El deber ser del estado de derecho. Pero en Venezuela eso no existe.

Reportes de distinta procedencia confirman que el régimen de Maduro ha consolidado una maquinaria poderosa para aplicar presión política e influir en la opinión pública -dentro y fuera del país- a través del ciberespacio, con la sólida asesoría china y rusa. En Cuba la dictadura venezolana arremetió apenas comenzaron las protestas el 11 de julio pasado, a través de 6 millones 580 mil 287 tuits en defensa del dictador cubano Miguel Díaz-Canel, según el observatorio de tendencia digital Probox.

En Colombia la tecnología rusa y china ha sido utilizada también desde Venezuela contra el gobierno de Iván Duque. En ese sentido, la inteligencia de ese país determinó claramente el comportamiento de nodos (usuarios) de tuiteros y la multiplicación de mensajes alentando las protestas violentas en mayo pasado.

El régimen con sus asesores ha estudiado los puntos débiles de los venezolanos y sobre ellos ha trabajado para fracturar nuestra cohesión como sociedad. Las redes le han resultado un excelente instrumento. Además, tienen los recursos para garantizar el control de la narrativa. El madurismo y su entorno cubano, ruso y chino han fortalecido con grandes inversiones y asistencia tecnológica, el manejo del contenido del mensaje. Que nadie lo dude, ellos imponen con fuerza el contenido de lo que les interesa posicionar, así como activan sentimientos que dividen o desalientan. No han escatimado en gastos para lograr ese objetivo. Es muy potente el uso de nuevas tecnologías montadas en plataformas que disfrazan la propaganda como información. Y esa corriente la mueven según sus deseos o necesidades. Por otra parte, los hechos ciertos y los medios para su transmisión son bloqueados.

En los tribunales y la fiscalía venezolana operan mafias dedicadas al tráfico y la trata de niños venezolanos. Las bandas actúan con la complicidad de las autoridades y tienen conexiones con varios países de la región. En otra variable, los beneficiados son corruptos que aprovechan su posición de poder para arrebatarle los hijos a sus exparejas.

El modus operandi involucra a una cadena de jueces y fiscales que a través de alteración de expedientes impulsan sentencias fraudulentas con el cobro de altas cantidades de dinero.

Los despreciables funcionarios han logrado velozmente materializar en propiedades su ilegal comportamiento. 

La Fundación Venezolana de Niños Sustraídos Retenidos y Desaparecidos (Funvenides) en voz de su director Eduardo Geymonat, ha mantenido una dura batalla para denunciar lo que ya ha comenzado a ser una situación muy alarmante. Las mafias trafican con niños venezolanos y extranjeros.

¿Quienes odian no se dan cuenta de que están interpretando el guion de la dictadura? ¿No es un error maltratar a un venezolano que podríamos sumar a nuestro lado?

Escrito esto, paso la página hacia las buenas señales arrojadas por estos juegos olímpicos. Me enorgullece, por ejemplo, la tenacidad de los que lucharon por participar en la gesta olímpica. Para todos sin excepción mi aplauso y agradecimiento. Se sabe que en Venezuela no basta con alcanzar los números exigidos por el Comité Olímpico Internacional. La mayoría tuvo que procurarse los recursos para entrenar y para viajar. Han sido grandes e importantes batallas que no caben en este espacio. Menciono dos de manera especial: a Eldric Sella quien compitió en boxeo bajo la delegación de refugiados que por segunda vez asiste a los juegos olímpicos y fue creada por el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para visibilizar la tragedia de millones de personas desplazadas de sus países de origen por conflictos, crisis humanitarias y desastres.