Mi Blog

La Iglesia venezolana ha venido expresando su preocupación por la inamovilidad de la dirigencia opositora en un marco de maltrato e indefensión de los ciudadanos ante el régimen y con el horizonte de la desesperanza. De allí su exigencia de “buscar salidas y generar propuestas… pues la sola abstención hará crecer la fractura político-social en el país…”. Advertencia más que razonable.

Que la CEV manifieste esto no la convierte en alacrán, traidora o chavista. Tampoco se trata de que los curas son unos ignorantes de la realidad o inconsistentes en sus criterios. Esas apreciaciones son como mínimo, injustas e irrespetuosas. Pero andamos en la temporada de descalificar con extrema ligereza. Y también en la que abundan los expertos en torcer la verdad.

No es casual que el oro esté presente en eventos oficiales y en especial en actos militares. Es el oro un instrumento de persuasión para la élite castrense sobre la que se sostiene en buena parte la dictadura. El oro convirtió en aliados convenientes a los guerrilleros luego de que durante décadas han sido enemigos de nuestra democracia, autores de crímenes que cegaron vidas de miembros de las Fuerzas Armadas y han atentado contra nuestra soberanía. Pero de pronto, el oro encandiló a los militares y logró la metamorfosis de los guerrilleros que pasaron de terroristas a ser sus socios en las minas y en otras áreas de delitos. Es con oro que se hacen centenares de transacciones con entes internacionales. Y son miembros de la FANB los que protegen el traslado ilegal de oro para ser sacado de nuestras fronteras.

El próximo proceso electoral viene signado por los planes de la corporación criminal. Va siendo un gigantesco montón de falsedades y manipulación de datos y circunstancias. Uno de los representantes picados por el alacrán anunció como proveedor a Smartmatic y poco después la misma empresa dijo que era mentira, que nada tenían que ver –desde el proceso de la fraudulenta Constituyente– con los nuevos proveedores del CNE.

El miércoles 29 de julio se cerró el registro electoral y lo único seguro es que la trampa de diciembre está cantada. Lo reitera Estados Unidos, lo volvieron a escuchar los noruegos. Y, sin embargo, nada hace retroceder a un régimen que se alimenta del enfrentamiento y que tiene calibrada la oportunidad de la pandemia. 

Al dispararse las cifras de COVID-19 en Zulia, la dictadura encontró una nueva oportunidad para estigmatizar y acusó a quienes ingresaban al país de bioterroristas. En algunos pueblos han llegado a marcar las casas de los contagiados.

El miedo, la represión, la censura se han encargado de lo demás. El personal sanitario ha cargado con la peor parte. Con un ritmo de trabajo insostenible, carece de equipos de bioseguridad. Este miércoles habían fallecido 14 médicos y tres de enfermería. Los profesionales están alarmados por la velocidad con que los pacientes dejan de vivir y sienten que eso no interesa a ninguna autoridad. Si denuncian son encarcelados. No hay protocolo de nada.

No es descuido que la alta comisionada haga menos cuando su deber es hacer más. Creo que ese informe es una decisión calculada. Bachelet habría podido presentar pruebas ante los estados de la ONU de la destrucción de nuestro país por parte de quienes ostentan el poder y el sometimiento de los venezolanos ante un régimen totalitario que reprime, tortura, destruye a la disidencia, pisotea la ley, delinque con terroristas y narcotraficantes y pretende llevar a cabo un proceso electoral parlamentario fraudulento en medio de una pandemia que la dictadura utiliza para mantener a la población bajo su control con una crisis de carestía de combustible, alimentos y servicios básicos.

Una pugna ausente de principios y abundante en delitos, describe el antro en lo que ha sido convertida la Fuerza Armada venezolana. Una disección planificada. La podredumbre elaborada. Llevada a cabo con laboriosidad y alevosía bajo la ejecución de los cubanos.

Para eliminar dudas al respecto, Padrino López lanzó la declaración con la que sentenció a la oposición a nunca poder llegar al poder mientras exista la FANB chavista que él encabeza.

Así se llegó al 5 de julio 2020. Fiesta de celebración por el ascenso de torturadores, socios y/o escuderos de la guerrilla colombiana, narcotraficantes, corruptos, asaltantes de camino, golpeadores de mujeres, contrabandistas, depredadores de la naturaleza.

Desde el momento de la captura de Saab, Maduro ha activado gestiones varias. Algunas de ellas se han salido del guion de los aliados cubanos, rusos y chinos tratando de evitar que Estados Unidos se lleve el trofeo.

Sin duda, Maduro está fuera de control. La detención durante varias horas del ministro de Finanzas, Simón Zerpa, –registrada en primicia por el exgobernador Carlos Tablante– fue una acción que evidenció la paranoia del régimen e hizo un ruido innecesario en la buena comunicación con los chinos. De Zerpa sospechan que la disputa con Saab por los negocios haya llevado a entregarlo. Sospechan, pero aún no están seguros de ello.

No exagero al decir que Luis Almagro ha herido a los venezolanos de bien. Estoy sentada en la primera fila de quienes más lloran esta puñalada infligida. Primero, no entiendo. Aunque debe quedar claro que por muy afectados que estemos, jamás debemos olvidar todo lo que Almagro ha hecho en favor de la lucha democrática venezolana. Tal vez por eso, esta acción duele más. Se trata del hombre que, desde mayo de 2015, cuando ascendió a la secretaría general de la OEA, hizo de Venezuela su causa. Nosotros, ya acostumbrados al desprecio de José Miguel Insulza, no dábamos crédito a la pasión, al amor, a la solidaridad y entrega de Almagro.