18 May
Frente al Miami River (V)
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Aporreados

 

Ser reportero es parte de mi esencia. Siento que puedo estar trabajando “desde el lugar de los acontecimientos” o registrando un evento minuto a minuto -más ahora con los avances tecnológicos- con la intensidad de mi interés. Esa adrenalina va por mi cuota personal. Y por mi derecho a expresar lo que siento me puedo jugar la vida.

 

La introducción viene a lugar por la realización de las elecciones primarias opositoras en Venezuela, que he de comentar primero que nada, fueron tan exitosas que sorprendidos quedaron tirios y troyanos.

 

Para más precisión: los opositores quedamos sorprendidos. Los del gobierno quedaron aporreados.

 

Son esas ocasiones en las que me encanta equivocarme. Alegra haberse quedado corto en el cálculo del porcentaje que acudiría a votar. Y ni qué decir la contentura que sentí cuando me enteré de la trascendencia del evento a pesar de la censura y la autocensura  de los medios de comunicación que obviaron, silenciaron, ignoraron ese proceso electoral.

 

Son situaciones aleccionadoras.

 

Comenté de inmediato por twitter que esperaba que la dirigencia política entendiera que el votante opositor había demostrado no sólo su tenaz sentimiento democrático si no su exigencia de ser consultado, ante decisiones que en muchas ocasiones han sido tomadas por los cogollos.

 

Algunos aspectos habría que destacar de los resultados. A pocos sorprende que Primero Justicia y Voluntad Popular sean los partidos entre los que se reparten las simpatías de los votantes. Esa tendencia luego cambiará cuando aparezcan los llamados “candidatos de consenso” que blindará al establishment y que colocará a quienes (muchos, no todos) no saldrían favorecidos por los votos.

 

Ojalá esto no afecte la futura participación del electorado, porque ya bastante hay que luchar con quienes retoman la cantaleta del abstencionismo que tanto daño nos ha causado.

 

En especial me han gustado dos cosas. La primera, ver nuevos liderazgos locales en el Distrito Capital y el interior del país. Allí están y votaron por ellos. Lo otro es que finalmente el electorado expresó su cansancio de viejas caras. Varios caballos rodaron.

 

La tensa cuerda de la unidad aún sobrevive. La necesidad y un trabajo inteligente pueden afinarla. Esperemos que eso ocurra.