18 Nov
Obsesión
Escrito por Laiceth Garrido Mata |
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Una de nuestras causas de sufrimiento mental permanente -que nos es difícil reconocer  y aceptar- es la obsesión. Cada día tenemos alrededor  de 70 mil pensamientos, de los cuales 80% son repeticiones. No es cuestión de creer o no creer, es cuestión de observarnos: cuando tenemos una preocupación, o algo que no hemos resuelto, estamos con ese pensamiento dando vueltas en la cabeza constantemente, torturándonos, impidiendo que estemos en nuestro hacer presente. Esto causa que estemos de alguna forma distraídos, que perdamos el control y que no realicemos lo que nos corresponde de forma óptima lo cual nos genera angustia. Terminamos sin hacer bien ni una ni otra cosa, con mal humor y al final del día con gran cansancio y frustración.

 

Según la tradición milenaria china todo eso trae como consecuencia  estancamientos, obesidad, grasa, flema, gleras y  tumores. A nivel de la mente el efecto negativo es similar. Se genera ese sentido de estar en acopio, acumulando, viviendo una vida estancado, pensando únicamente en sí mismo.

 

La valentía de un ser radica en observar y reconocer esas dificultades que están ahí, que usualmente no vemos. El reto es  ¿cómo podemos mejorarlo, cambiarlo?

 

Sencillamente  hay que observar. Primero determinar si es cierto, y claro, respirar, estar en perfecta atención de la actividad que estemos ejecutando, que dicho de otra forma es estar presentes: si me estoy lavando la manos, estar presente: sentir el agua, el aroma del  jabón. Si me estoy montando en el carro, estar alerta del entorno, sentir del cuerpo en el asiento, etc.

 

Cada día debemos tomar tiempo para organizarnos mentalmente. Si es posible podemos anotar qué tengo pendiente, cuáles son las alternativas para resolver y si no no puedo hacerlo ahora, añadirle dulzura y optimismo para el futuro próximo. Es importante recordar que todo no se puede resolver en un momento y que cada día tiene su hacer.

 

Practicar la meditación que es el alimento del alma. Meditación… meditación…. meditación.

 

¿Cuáles serán los beneficios? Salud, tranquilidad, ese sentir bello, profundo y silencioso de que hacemos lo adecuado, con brillantez mental y expansión espiritual.

 

Si es posible transmitamos  nuestros testimonio y experiencias. Suerte. “Por el poder de la verdad: paz y felicidad por siempre”.