08 Nov
Sobreprotegiendo mi miedo
Escrito por Nayibe Aguilera |
Visto 763 veces Publicado en Amigos
Valora este artículo
(0 votos)

 

Es innegable que los altos índices de violencia e inseguridad que estamos viviendo hace que como padres nos volquemos hacia una exagerada protección de nuestros hijos. Funcionamos desde el miedo y la angustia transmitiendo toda nuestra inseguridad y desconfianza, y  afectando la manifestación de conductas de autocuidado propias, así como su autonomía e independencia.

 

Es importante poder determinar hasta dónde estamos manejando situaciones con una supervisión sana, parámetros claros y establecimiento de límite el amor, y cuando estamos controlando, castrando o sobreprotegiendo a nuestros hijos, donde la mejor excusa es el evitar que sufran, que se equivoquen o que tomen decisiones inadecuadas.

 

Las consecuencias de la sobreprotección están ampliamente descritas: preparamos niños que a futuro se mostrarán como personas inseguras, con baja tolerancia a la frustración, con altas dificultades para la toma de decisiones, dificultad para establecer relaciones interpersonales o en el peor de los casos personas con altos niveles de ansiedad y con tendencia a deprimirse sin contar con un gran contenido de agresividad contenida.

 

Debemos como padres proteger desde la contención, el acompañamiento, tomando conciencia que puedo ir soltando mi necesidad y comenzar a escuchar las de mi hijo como un ser independiente a mí. Aprender a sufrir menos en las situaciones en las que mi impulso es proteger cuando no toca y desde allí aceptar que se puede equivocar y que así se hará más fuerte para seguirlo intentando sin paralizarse. Aprender a negociar para fomentar la confianza y la seguridad que se irá ganando de a poco. Suena difícil pero es posible.