01 Nov
¡Bárbaros!
Escrito por Daniel Álvarez |
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Por primera vez desde 1918, los Medias Rojas de Boston lograron un título de Serie Mundial ganando el último juego en casa. El equipo dirigido por John Farrell, quien anteriormente había sido el coach de pitcheo de la organización, logró clasificar a la postemporada con el mejor récord en la Liga Americana.

La novena bostoniana venía de una de sus peores campañas de las historia después de haber quedados en el último lugar de su división en 2012, una zafra catastrófica con Bobby Valentine al mando. Ya finalizado ese año, la gerencia encabezada por Larry Luchino, John Henry y Ben Cherrington se movieron para darle a su fanaticada un mejor año, la contratación de John Farrell como mánager, Mike Napoli, Jonny Gomes, Stephen Drew, David Ross y Koji Uehara, ayudaron para que los Red Sox volvieran a llegar a octubre luego de tres años sin hacerlo.

En abril, cuando comenzó la temporada, Boston sorprendió a muchos finalizando en el primer lugar de la tabla. Ciertamente, no muchos esperaban que el conjunto de Massachusetts arrancara con buen ritmo. La temporada fue avanzando, y los patirrojos siguieron ganando, a finales de junio, todo julio y principios de agosto. Sólo el equipo de Tampa Bay llegó a amenazarlos y en algún momento estuvo como líder en el Este.

Comenzaban a crecer las barbas, Mike Napoli empezó todo dejando de afeitarse en marzo y a medida que iba pasando el tiempo, sus compañeros siguieron eso y no vieron la afeitadora por un largo rato. Lo hicieron justamente para buscar algo de suerte ¡y vaya que ocurrió! Llegaba septiembre y el equipo se iba estableciendo en la punta, y finalmente el viernes 20 de octubre, derrotaron a los Azulejos de Toronto y obtuvieron el título de la división Este, cosa que no lograban desde 2007, año en el que también fueron campeones.

Vino la Serie Divisional, esta vez era contra Tampa Bay, ganaron 3 de 4 juegos y avanzaron a la Serie de Campeonato contra unos poderosos Tigres de Detroit con Miguel Cabrera, Prince Fielder, Victor Martinez y Johnny Peralta en gran ritmo ofensivo y con Max Scherzer y Justin Verlander como los “caballos” en la rotación felina, pero las malas actuaciones de los relevistas del equipo de Michigan, ayudaron a que los Red Sox, con David Ortiz como líderal bate y Koji Uehara a la hora de salvar los juegos obtuvieron el campeonato de la Liga Americana.

Entraban en la última fase, la Serie Mundial, el clásico de Otoño, esta vez era contra los Cardenales de San Luis, un conjunto que finalizó con el mismo récord de los Medias Rojas y que lucían como favoritos por su excelente pitcheo, ofensiva y el contar con Yadier Molina como receptor, sin duda alguna el mejor cátcher de las Grandes Ligas.

La Serie arrancó en el mítico Fenway Park con Jon Lester, el zurdo que les había dado el triunfo en el 2007 frente a los Rockies de Colorado para ganar el campeonato, quien subía al montículo en busca de su segunda victoria en el clásico de otoño. Adam Wainwgright, el derecho estelar, ya con experiencia en estas instancias, abriría por los pájaros rojos. Desde temprano en el juego, Boston atacó después de una polémica desición de los árbitros tras un error de Pete Kozma en el campo corto, Mike Napoli conectaba un doble de 3 carreas para ponerlos arriba y más tarde en el juego, la poderosa ofensiva de los del Fenway, dominaban a unos Cardenales que se vieron disminuidos.

En el segundo juego la historia fue distinta, Michael Wacha, el novato sensación logró apagar los bates de los “barbudos” y empatar la Serie a una victoria por bando e ir al Busch Stadium.

Llegó el tercer juego, Jake Peavy se enfrentaba a Joe Kelly, se vió un interesante encuentro que finalizó con una victoria de los Cardenales con una interferencia de Will Middlebrooks que hizo que Allen Craig anotara la del gane para los “Red Birds”.

En el cuarto duelo, Clay Buchholz se medía contra Lance Lynn, un partido que fue cerrado y que en el 6to inning, Jonny Gomes conectó un jonrón de 3 carreras que puso arriba a los Red Sox y les dio el triunfo que empataría la serie a 2, el picher ganador de ese juego fue el venezolano Felix Doubron y se convirtió en cuarto criollo en lograrlo.

El quinto juego y último en San Luis, se lo llevarían los Medias Rojas con una gran labor nuevamente de Jon Lester y de Junichi Tazawa y “El Ninja” Koji Uehara.

La Serie regresaría a Fenway para un sexto juego, John Lackey, quien ya había ganado un juego para campeonato en el 2002 con los Angelinos de Anaheim, se enfrentaba a Michael Wacha, quien iba a buscar su triunfo número 6 en los Playoffs, pero la poderosa ofensiva de Boston respondería en el tercer inning con un triple de Shane Victorino, que impulsó 3 y una entrada más adelante, Stephen Drew conectó cuadrangular, Mike Napoli impulsaba a Jacoby Ellsbury desde tercera y nuevamente Victorino, quien fue el héroe ofensivo de la noche, empujó una más que les daría una cómoda ventaja. John Lackey se mantenía en la lomita y luego vino el relevo de Junichi Tazawa en el séptimo, Brandon Workman en el octavo y Koji Uehara en el noveno, en este último inning, el japonés retiró a 3 en fila y los Medias Rojas de Boston lograron coronarse en el Fenway Park después de 95 años, un campeonato que va dedicado a la ciudad luego de que en abril ocurriera el atentado terrorista en el maratón, lo cual le dio a los Red Sox un motivo extra para luchar por esto: toda la temporada jugaron con el lema “B Strong” (sé fuerte).

El “Big Papi” David Ortiz fue el jugador más valioso, el dominicano terminó con un promedio de bateo de 688, sin duda alguna la estrella del equipo, un líder y un ejemplo para los jóvenes.

Como fanático de los Red Sox, estoy sumamente feliz, no esperaba llegar tan lejos, pero sin duda los movimientos de pretemporada funcionaron a la perfección, por primera vez pude disfrutar un título así. Sólo me queda decir: ¡Gracias!

Se terminó una temporada de muchas emociones, desde el principio hasta el fin. Nuevamente el beisbol nos regaló cosas maravillosas y ahora sólo queda esperar el 2014 cuando todo arranque de 0 y los 30 equipos luchen por el deseado anillo de campeones.